Vivir Como Soñamos | Rosen > Columnas > Colección OI26: diseño para una vida más consciente
Diseñar una colección de otoño-invierno hoy no es solo pensar en abrigo. Es preguntarse cómo queremos habitar nuestros espacios cuando el mundo afuera se siente cada vez más ruidoso y vertiginoso. La colección de textiles OI26 nace exactamente desde ahí: desde la necesidad de volver a tocar lo esencial.
La inspiración de esta colección fue clara desde el inicio: materiales naturales, tonos terrosos, una paleta que gira en torno al café -en toda su gama- y terminaciones que no buscan ocultarse. Al contrario, pespuntes visibles, desflecados, lavados en prenda.
Detalles que hablan de tiempo, de uso e historia. Ese look vintage que algunos creían pasajero sigue aquí, firme, porque no es una moda: es una reacción. Una forma de resistir lo desechable.
El color café, especialmente en su versión “moka”, que se ha tomado todo: vestuario, decoración y ropa de cama. No es casualidad. Es un tono que abraza, que contiene, que calma. En un escenario saturado de estímulos, el café funciona como un ancla. En esta colección lo usamos sin miedo, porque entendemos su poder para transformar un
dormitorio en refugio. Y eso, hoy, no es poco.
Las tendencias internacionales apuntan justamente hacia ahí: una reconexión con la naturaleza y con lo orgánico. Espacios que se sienten vividos, no armados para la foto. En OI2026 esa inspiración se traduce en texturas, en capas, en textiles que invitan a quedarse un rato más en la cama. No porque sea invierno, sino porque el cuerpo lo pide.

En términos de producto, esta temporada incorporamos nuevas cápsulas que sintetizan muy bien esa búsqueda. En la línea Pure, desarrollamos fundas de plumón con distintas texturas, colores y rayas, pensadas para quienes entienden la ropa de cama como parte central del diseño del dormitorio, no como un accesorio más. Y para quienes son fanáticos del lino, creamos la cápsula Natural Premium, que son fundas de plumón 100% lino, con diseños atemporales y neutros, pensadas para todo el año. El lino tiene esa virtud rara de adaptarse. Respira en verano, abriga en invierno y envejece con dignidad.
Las materialidades que escogimos no fueron una decisión estética aislada. Algodón, lino y sus mezclas son materiales nobles, provenientes de la naturaleza, que dialogan mejor con el cuerpo y con el tiempo. En un contexto donde la tecnología lo invade todo, trabajar con fibras naturales es casi un acto de rebeldía silenciosa. No prometen milagros, pero cumplen lo que dicen.

OI26 no intenta gritar tendencia. Prefiere hablar bajo, pero con convicción. Es una colección que entiende el dormitorio como un espacio emocional, no solo funcional. Un lugar donde descansar de verdad, donde bajar la guardia, donde el diseño no impone, acompaña.
Tal vez esa sea la idea central: diseñar para una vida más lenta, más consciente, más táctil. Volver a materiales que se sienten, colores que contienen y textiles que no pasan de moda.
Te invito a conocerla y sentirla.

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